En las incursiones militares en las zonas más deprivadas del país,
generalmente quechuahablante, detuvieron a miles de pobladores
inocentes, no habiendo respuesta de su paradero hasta la actualidad.
Según los informes de la Defensoría del Pueblo de las ONGs de
derechos humanos, son alrededor de 5000 desaparecidos en el Perú,
entre los años 83 y 88.
La intervención terapéutica con los familiares de los detenidos
desaparecidos de esta zona - generalmente varones, padres o hermanos
- ha tenido como objetivos: evaluar las secuelas psicológicas en el
ámbito familiar de estos eventos traumáticos y cuyo efecto lo vemos
trasmitidos hasta la tercera generación. Exponemos los dinamismos
psíquicos que se han desarrollado en los modelos de interacción,
instalándose un funcionamiento, caracterizado por: la detención del
tiempo, la organización de la vida alrededor del familiar ausente. y
donde algunos miembros generalmente las madres, esposas, hijos y
nietos "designados" de la familia, continúan el mandato de la
búsqueda.
Las participantes en las sesiones de dinámica grupal son generalmente
las madres o esposas del desaparecido, quienes acuden a la sesión
acompañadas de uno de sus nietos o hijos, dicen al respecto "yo me
puedo morir, pero mi hijito seguirá buscando, por eso le traemos".
Los niños asumen este rol, y en el espacio terapéutico relatan con el
mismo dolor, las circunstancias de la desaparición y manifiestan los
afectos que acompañan al relato: llanto, desesperanza, angustia,
habiéndose postergado sus necesidades educativas, e inhibido la
capacidad de juego.
Se presentará la viñeta de una sesión que ilustrará los hallazgos
clínicos de los duelos especiales familiares.