La ponencia que se presentará es parte de un Estudio Comparativo
sobre las Comisiones de Verdad y Reconciliación y el Impacto de las
Medidas de Reparación que ellas proponen, en Argentina, Chile,
Guatemala, El Salvador y Sudáfrica y que tiene a la base cerca de 100
entrevistas realizadas a víctimas, organismos de derechos humanos y
miembros de comisiones en estos cinco países.
Al inicio de las transiciones democráticas que han vivido estos
países, las Comisiones de Verdad y Reconciliación fueron creadas como
el principal instrumento para abordar una eventual solución global a
los problemas de violaciones graves a los derechos humanos. Pareciera
que lo común de las experiencias de estos pueblos es que en pos de la
"consolidación de la democracia y la gobernabilidad" se ha descuidado
o carecido de voluntad política en la realización de una política de
reparación integral hacia las víctimas y la comunidad.
Esto se demostrará a partir de un análisis de las directrices y
principios generales de los organismos internacionales de derechos
humanos y de los mandatos de las respectivas comisiones, sus
naturalezas y finalidades, el tipo de delitos que investigan y el
deber del Estado en la implementación de las recomendaciones que
propone.
Desde este análisis se abordará, en particular, el caso chileno,
donde la política en esta materia se centró en la creación de la
Comisión de Verdad y Reconciliación, en reconstruir y oficializar una
verdad global e implementar sólo algunas de las medidas de reparación
propuestas, medidas todas de suyo insuficientes. Especialmente, la
demanda justicia no fue asumida como un deber de Estado en función de
no afectar la estabilidad democrática.
En este ámbito, los avances han surgido a partir de las demandas y
acciones legítimas de los familiares de las víctimas y del movimiento
de derechos humanos nacional e internacional, y el Estado ha generado
iniciativas reactivas que, dados sus resultados, han tendido a frenar
estos avances.
Si bien es cierto que las Comisiones de Verdad constituyen un aporte
en el sentido de establecer una verdad inobjetable, ésta no es
aceptada como tal por el conjunto de la sociedad, no han restituido
la profunda fractura social, no han generado un proceso de reparación
integral ni han sido determinantes en los avances de la justicia. No
obstante, desde las voces oficiales se avalan como fundamentales para
los procesos fundacionales de la democracias post crisis.