A nivel social en Chile existe una amplia discusión acerca de cual
opción es más adecuada para la reconstrucción democrática, sin
aplicar justicia en relación a las violaciones a los derechos humanos
o optar por la reconciliación.
Por una parte, se hace mención a los derechos de los familiares de
los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos, a conocer la
verdad y a recibir justicia, a fin de ser reparados socialmente. Por
otra parte, se señala que esto son problemas del pasado, que dan
cuenta de una crisis institucional, y que sólo puede ser superada a
través del perdón y el olvido.
Consideramos, que esta forma de encarar el problema lo reduce a un
conflicto entre dos sectores por definición antagónicos: víctimas y
victimarios. Sin tener en cuenta el impacto a nivel de la
subjetividad y en las relaciones sociales del conjunto de la
población. A su vez, deja fuera de esta discusión al conjunto de la
población, que no se identifica con el lugar de víctima o victimario.
Basándonos en nuestra experiencia de trabajo comunitario con jóvenes,
analizamos los efectos de la impunidad en la capacidad de los jóvenes
para confiar en otros, pertenecer a organizaciones sociales y tener
proyectos de desarrollo y cambio, tanto a nivel personal, como social
y comunitario.
Finalmente, realizamos algunas sugerencias para abordar y trabajar a
nivel comunitario los efectos de la impunidad; ya que consideramos,
que a pesar de los cambios sustanciales en este plano, el problema de
derechos humanos seguirá afectando por largo tiempo a nuestra
sociedad.